El amor a través del mundial

Por: Vanessa Mañozca

Nunca me interesé por el fútbol y no sé nada de ello, más allá de que se juega mediante una pelota que se desplaza a través de un campo con cualquier parte del cuerpo excepto brazos y manos, en una cancha, en un estadio. 

Hace cinco años que vivo en Argentina un país que lo mueve la alta pasión por el fútbol, al inicio cuando salía a bares, boliches o a cenar y había fila para entrar a un lugar, habían grupos de mujeres jóvenes adultas o hombres jóvenes adultos o ambos que mientras esperaban cantaban, no sabía específicamente qué canción era, pero si apreciaba que era algo improvisado, la letra podía ser de cualquier cosa, de lo que estaba pasando en ese instante o de las vacaciones de verano o del viaje de egresados a Bariloche, así lo hablan, así lo recuerdan: Cantando. Podría decir que un argentino promedio significa ser alguien con una alta capacidad de afecto, anhelo y vínculo porque eso es el fútbol. 

Lo más cercano que había visto fue en un capítulo de cualca, una serie de Malena Pichot en donde se hablaba de las cosas maravillosas que pasan a los treinta años, que no pasaba a los veinte, entre tantos paradigmas en el minuto 2:33 se habla de lo positivo que es que a uno se le empiece a “desgastar el filtro”,es decir, no acordarse de ciertas cosas; entonces está una pareja de hombre y mujer hablando en la barra de un bar, los interrumpe un tercero bastante eufórico, se disculpa con ella y le pregunta a él:

— “¿Chabon vos fuiste a río gallegos?” “¿Fuiste a río gallegos una vez? Que terminamos todos en un fogón”, él sin acordarse y el otro empieza a cantar para recordarle “¡Rio gallegos dos mil ochooo, yo me fuii a barilocheee!” “¿Te acordas?” 

—“No, ni en pedo me acuerdo de vos..”

Pensé que era algo de la serie, pero no, unos años después entendí que así recuerdan los Argentinos algunas cosas, cantando pero no cantando una entonación de cualquier canción de cantantes, si no, los canticos clasicos del folklore de fútbol en la cancha, entonces, quise aprender para después hablar en a través de una canción y cantar cuando se diera ese momento, así empecé a entender sobre la pasión futbolera. Que hermoso existir para vivir con un sentimiento tan profundo que desborda toda psicología y cuerpo físico.

Y es que la pasión es un sentimiento demasiado fuerte y desmedido que trae consigo un sin fin de emociones que nos llena de ilusión, de motivación, que nos hace sentir vivos, pero también puede nublar la razón y traer desdicha. Hace no mucho me enteré de la lamentable tragedia de Cromañón que se dio no directamente por culpa de esa pasión y si por negligencias y quizá llevar el entusiasmo sin límites, las bengalas son representativas como ritual de chancha y las usaron en un concierto de la banda callejeros, aunque no era ni vísperas mundialistas o algún partido importante en esa temporada y época, afortunadamente ese artefacto hoy está prohibido.

No vi los primeros partidos de la selección Argentina, vi el penúltimo y la final, sabía que este país estaba viviendo algo importante: alegrías, unión, ansiedad, orgullo. El anhelo principal era llegar hasta cuartos de final, después se convirtió en la certeza de que seríamos campeones del mundo, aunque nadie lo quería mencionar, entonces, conocí la expresión “cabalá” y “anuló mufa” que era básicamente convertirnos en personas delicadas que cuidaban las palabras que íbamos a emplear cuando habláramos sobre el mundial, estaba prohibido decir que íbamos a ganar la copa, hasta que fuera una realidad, entonces, decíamos que elegimos creer, así fue como surgieron las comparativas de cosas que pasaron en el 78 y 86 que eran coincidencia a lo que estaba pasando este año, por ejemplo que la última vez que México quedó fuera del mundial fue en el 78 y en ese año Argentina quedó campeón, acto seguido se decía “elijo creer” pero anuló mufa, “mufa” es derivado del italiano “muffa” que en español significa “moho” esa mancha que le sale a las paredes por la humedad, lo que sería una mala suerte si te acabas de gastar una fortuna pintando tus paredes, por otro lado la “cábala” sería como decimos en Colombia “augurio”. Sigamos, Marruecos clasificó a octavos de final, algo que no pasaba desde el 86 año en el que Argentino ganó el mundial, anuló mufa por cábala.

Las propagandas por televisión publicitan los productos usando cada coincidencia que seguían apareciendo, Quilmes nos contaba que en el 86 Charly Garcia sacó el tema “hablando a tu corazón” y este año también, “yo elijo creer”.

Si toda la vida viviste sin fe, sin duda algo que nos regaló este mundial fue tenerla y aprender de ella, bienaventurados los que tenemos fe porque nuestros deseos serán cumplidos. 

Quizá porque nunca me gusto el futbol no entendía ese gran amor hacia Messi, o el rechazo a los antiMessi y sinceramente ¿porque existirían los antiMessi?, busque “Messi” en YouTube y me encontré su lado filántropo, en primera instancia me enteré sobre su fundación sin fines de lucro LeoMessi en la que se solidariza con lxs niñxs de Argentina y del mundo, después vi entrevistas y escuche la manera en que habla Messi sobre lxs niñxs, su gran empatía y su gran sensibilidad, tampoco sabia que apoyaba a tantas causas, y llore escuchando como habla de sus hijos y de su esposa, entonces entendí porque la gente lo ama.

Sin dudas el mejor atributo que genera tanto amor y admiración es la humildad de una persona, especialmente si este es tan exitoso como Messi.

Una vez que vi el partido contra Croacia y finalmente contra Francia, teniendo la certeza colectiva de la victoria que se acercaba minuto a minuto, como se puso las manos en la cintura en posición de analisis y dio un respiro profundo antes de meter ese primer gol en los penales, que nos llevaría directo al triunfo, creo que me mordí el labio como Antonella, pero entonces no era solo yo, floreció no sólo una certeza, si no también un enamoramiento colectivo, un sentimiento también inocente que todos y todas estábamos experimentando, era parecido a como cuando eres niñx y queres vivir al lado de la casa de tu mejor amiga o amigo, esa fantasía ingenua de sentirlo cerca tocando nuestros corazones, haciéndonos felices. Y ¡Buee! Ya viene, ¡Gol de Messi! Estábamos ahí en la casa de mi suegra con mi esposo, mi suegra, mi cuñada y su esposo, la hermana de él y también su esposo, nos quedamos callados 5 segundos en shock, ¿Que acaba de pasar? subtítulos y locutor deportivo: !¡Señoras y señores! !¡Ganamos, ganamos! ¡Argentina campeón! ¡Ganamos la copa! Entonces empezamos a gritar y salimos por la ventana, ya el resto de vecinos gritaban también, genuinamente estábamos compartiendo su felicidad, ¿Entienden? Siendo feliz también por el logro del otro, siendo por un momento puros y puras, sentí esa ternura que solo la puedo comparar a la emoción de cuando era niña y quería mucho a alguien, sin esas confrontaciones que sentimos los adultos cada vez que nos vemos sumergidos en nuestra zona de confort.

Gracias por la copa, pero sobre todo gracias por aprender juntos el valor de la solidaridad, de la unión porque así es como somos la potencia para lograr cosas.

Y

Abuela la la la